martes, 23 de junio de 2009

Érase una vez




Erase una vez en un reino muy lejano, un ogro llamado Sherk que pasaba su vida en una ciénaga esperando que su amor por la princesa Fiona se hiciera algún día realidad, mientras en una región cercana había una bruja que estaba enamorada de Sherk, pero el no le correspondida porque sabia que no era buena persona, ella se dedicaba a hacerle hechizos y conjuros de amor para que el le correspondiera, pero ni así lograba que le prestara atención. Pero empezó ha vigilar a Sherk mediante sus fieles secuaces los cuervos del dios del infierno los había traído de un lugar muy lejano y tenebroso, se los había dado como muestra de amistad el mismo Drácula los cuervos eran de Transilvania. Lo vigilaban día y noche y llegaron a saber cosas de él muy interesantes para la bruja Filomena, como que estaba enamorado de la hermosa princesa Fiona. Entonces se puso a pensar y llego a la conclusión de que tenía que matar a la princesa para poder hacerle el conjuro que terminaría por hacer que el querido ogro se olvidara de su amada para siempre. No pensó un momento y fue a buscar al bosque a su que querido amigo el lobo, si aquel terrible ser que se comió a caperucita. Le susurro que una delicada e incauta joven iría al bosque a media noche, le dijo que estuviera por el río, que no se dejara ver ya que podía aparecer de repente algún ogro. El lobo que no era tonto y sabía que la bruja favores hacía pocos si no eran en su beneficio, le pregunto que ganaba ella por decirle semejante información. Ella simplemente le dijo que eran amigos y que esa joven era como una espina clavada en su corazón, que no la dejaba vivir. Pero el pensando para si mismo se atrevió a decirle lo que pensaba sabiendo que le podría costar la vida, pero tu la poderosa y gran bruja de esta región vienes a pedirme a mi un simple animal que termine con la vida de esa joven tan molesta, porque tu no has podido con tus increíbles y temerosos conjuros. No lo entiendo es una simple mortal como u la gran temida dama del oscuro infierno, la dama que solo con tocarte e posee el mal, la dama que venció a la muerte en numerosas ocasiones, me dices que no puedes con esa joven una insignificante humana. Cállate no sigas estúpido e engreído animal, no me repliques a mi la gran dama del mal, como osas referirte a mi como una inútil hechicera, mis poderes son mas fuertes de lo que tu jamás podrás imaginar y si no lo crees prueba mi poder retándome. No su poderosa excelencia, se de sobra que sus poderes son increíbles y no discuto vuestra valentía y poder mi reina del mal, pero considero que debería hacer algo contra esa joven, algo doloroso y cruel. Ya querido can que conduces el mal en este bosque tenebroso y olvidado, ahí es dónde entras tu ese es mi plan que la devores sin compasión hasta el último grito de dolor. Pero esta segura mi excelencia de que esa joven incauta entrara hasta el fondo del bosque, porque ya sabe que soy débil ante la luz del sol, mi tranquilidad es la oscuridad, y no creo que sea tan tonta esa joven como para venir por la noche a un lugar tan diabólico y siniestro como ese bosque.
Hay es donde te equivocas mi querido y apreciado can, esa joven llamada Fiona va a venir al bosque por la noche para reunirse con su amado, pero lo que debes tener claro es donde se va a encontrar exactamente la joven, y va a ser en el lago de el frió hielo donde acaban los más desgraciados los que no tienen aprecio por sus vidas, allí es donde estará ese joven tan molesta pero ten algo de cuidado esa joven por mucho que sea débil ante ti, no te descuides es terriblemente valiente y posee un don muy particular, pero tranquilo su don comparado con tus estrategias y fuerza acaba en nada. Ya sabes lo que tienes que hacer, buenas noches mi querido can y que tengas una buena y exquisita cena, ya tendré noticias de tu gran hazaña, y a parte de la comida que tendrás yo te daré una recompensa por tu ayuda en un momento tan importante para mi, como es el poder quitarme de en medio a esa joven, gracias valeroso can por tu valentía y fidelidad, buena suerte. Cayó la noche y la princesa Fiona estaba en camino para ir al rió, su amado sin embargo todavía se encontraba en sus aposentos en su hogareña y humilde ciénaga, el lobo ya sabia lo que tenia que hacer y estaba preparado. La princesa cansada de esperar se sentó a la orilla del río sin imaginar que le iba a ocurrir, pero de pronto oyó burbujear el agua, y miró asustada el río pensado las historias que le habían contado sobre él. Pero al ponerse la luna más cerca de él río, vio que era una preciosa e indefensa rana, y claro se puso a reír pero las risas no le duraron tanto cómo esperaba. Porque de repente la rana cómo por arte de magia empezó a hablar, ella incrédula se puso agua en la cara, pero la rana no paraba de hablar, entonces ella decidió escucharla porque le dio mucha pena parecía triste, y no quería que por su culpa aquella indefensa y pequeña rana fuera infeliz por el resto de vida que le quedaba. La rana le contó su historia la mala experiencia que le había pasado, y era la misma que la que le pasaría a Fiona sin ella saberlo, le dijo que el era humano pero que se enamoró de una bellísima princesa, pero que de el estaba enamorado una insuperable y poderosa hechicera, y que hizo lo imposible por intentar que cayera rendido a sus pies, y mira como termine por optar a que mi corazón no podía amarla, yo no podía obligar a mi alma a amar a tal ser malvado y pretencioso. Pero tienes que ayudarme por tu propio bien, dame un beso con el más de los cariños existentes, y así fue y la rana, dejo de ser insignificante, pequeña para convertirse en un apuesto y educado joven. La princesa seguía sin poder creer todo lo que estaba ocurriendo, él que era muy atento le dio las gracias y le ofreció que fuera a su reino, que estaba situado a las lejanías de esa región, ella cortésmente le dijo que no podía porque estaba esperando a su amado que jamás adivinaría que no vendría. El príncipe que era rana en un pasado, le dijo pues cómo has hecho que mi vida vuelva ha ser, ese aire freso que tanto echaba en falta, me quedaré contigo hasta que tu amado aparezca debajo de cualquier árbol que no tapara la con sombra del amor que sentís. La princesa que no quería que el príncipe se quedara con ella porque sabia que tenia cosas que hacer, como por ejemplo volver a poner su vida en orden, decirle a aquellas personas a las que amaba que estaba vivo y que ya no se volvería a ir más. Pero el príncipe le dijo que ya habría tiempo de eso, que de alguna manera tenía que devolverle el favor y que esa era una manera de empezar. Ella no dijo más nada y decidió que se quedara hasta que su romeo apareciera en las penumbras de la noche, el lobo asechando se dio cuenta de que cambiaba de plan, o se quedaría sin banquete esa noche y con la ira de la hechicera por jamás de lo jamases. Mientras en la ciénaga Sherk, estaba siendo victima de la magia de la hechicera lo convirtió en príncipe e intento hacerle un conjuro de amor para que quedara perdidamente enamorado de ella. Pero Sherk se resistía no quería que la malvada hechicera consiguiera sus propósitos y menos que lo separara de su amada, pero era inevitable que ella consiguiera sus propósitos ya que no podía hacer nada contra su magia. Mientras Fiona decidió no esperar ni un minuto más ya que se estaba poniendo el sol en las delicadas y rugosas cumbres, y no le convenía que la vieran por aquellas tierras, sola y menos con un príncipe apuesto y desconocido. Se especularía muchas cosas que no le convenían nada a una princesa, que sería futura reina de esa misma región, que serviría de ejemplo a niños y niñas, a adultos a un sin fin de plebeyos y de más personas con cargos determinados dentro de la región. Se fue dolida con andares de desilusión, tristeza y dolor, pensando que su amado no la quería ver o que simplemente que no quería poder llegar a algo serio con ella, aunque siendo ogro como que fácil estaba claro que no iba a ser nada, pero el príncipe hay estaba ayudándola a entender que posiblemente no había ido porque tenía trabajo en la fragua próxima a su ciénaga, pero el en realidad el tenía otros pensamientos sobre la fuga de ese amor que se esperaba desde gran parte de la tarde que no vendría jamás. El sabia que algo grave le tenía que haber pasado o simplemente que el no quería en verdad a la princesa. Ella desolada, estaba en parte contenta porque ya no miraba al príncipe con los mismos y sollozos ojos, ella estaba entendiendo que el príncipe era el que la estaba animando y el que único que estaba allí con ella. Y la verdad el desde el principio se había fijado en ella por su belleza, porte y saber estar, pero el tampoco podía olvidar de la noche a la mañana aquel amor que esperaba encontrar igual que en aquellos años. Pero claro que no iba a ser así porque los años no pasaron por el príncipe por culpa del encantamiento, pero su amada Julliet ya tenía sus años. Pero el seguía viviendo de ilusiones absurdas con el mismo tema siempre encontrar a su amada como en aquellos tiempos cuando solo vivía por saber que la vería cada día debajo del viejo roble donde se juraron amor. Pero ella espero demasiados años y no se podía permitir ser princesa y quedarse soltera, los años no pasaban en vano y los reyes y príncipes de la corte ninguno se quería comprometer ya con ella por culpa de su anticipada vejez, pero su padre no pudo dejarla soltera ella tenía que traer riquezas a la familia y aunque no fuese así al menos dar ejemplo, también los padres de la princesa querían librarse de ella ya que era una ruina seguir toda la vida manteniéndola. Al final termino por optar a casarse con un viejo viudo de la región, estaba ya enfermo y se sabía que no viviría mucho más de cinco años, y así fue murió a las cuatro años y medio, por una fuerte gripe que debido a su edad y debilidad no la pudo soportar. Ella heredo todo, y los jóvenes de la corte al saber que estaba soltera y que tenía su propia fortuna sin que la rondara su minucioso padre, muchos decidieron hacerle demostraciones de su supuesto amor para que se volviera a comprometer, y ella lo volvió a hacer se caso con un joven muy apuesto y valiente, pero ella no sabia que lo único que quería era cazar su fortuna, estaba totalmente embobada con el joven llamado Augusto la trataba como lo que era una reina, pero a cambio le solía quitar más dinero de lo que le pertenecía, termino por intentar matarla mediante los cazadores de la corte a los que les había prometido insuperables riquezas que jamás verían ni de lejos. Ellos creyéndose las promesas de Augusto decidieron intentar el asesinato pero fue en vano, Augusto era muy persuasivo y termino por usurparle todo a la reina mediante los consejos de la corte que estaba con el, también mediante promesas y mentiras. Pero esa promesas y mentiras le traerían graves consecuencias, porque la reina se quedo en la calle todos apoyaban al futuro rey, y el seguía prometiéndoles cosas que no cumpliría, pasó el tiempo y todos los de la corte y los grupos del reino empezaron a rebelarse intentando obtener los beneficios que les había prometido. Pero el ya reinaba y tenía el poder en el reino, y no le importaba que estuvieran de acuerdo o no en lo que el hacia, pero aparte de ser astuto y que por su cuerpo en vez de sangre le corriera avaricia también era muy ingenuo porque lo que no sabia era que como toda la corte y los grupos del reino se rebelaran contra el dejaría de ser rey, por lo consiguiente de que lo destronarían y lo echarían del palacio. Pero ellos por tener elegancia, astucia o simplemente por tener algo de compasión le dieron una semana y dos días para que cumpliera todas sus promesas. Pero había echo mínimo cuatro promesas a cada persona de la corte y como era de esperar algunas eran muy complicadas y no lo conseguiría, cuando se acabo el plazo que le habían puesto sin pensárselo le arrebataron el trono y le hicieron lo mismo que a la reina. Desde que la reina abandono el castillo pasaron muchos años tres o cuatro tal vez ella había conseguido irse de la calle para tener una pequeña cabaña a las afueras de ora región no muy lejana, pero en cambio el mentiroso y rastrero esposo de la reina no tuvo tanta suerte y tuvo que conformarse con vivir de las sobras de los demás que iba encontrando por la calle o simplemente a las puertas de las casas, tanta mentira y tanto pensar para que al final no le sirviera de nada. El príncipe se había enterado de la historia gracias a un ruiseñor que iba siempre a beber a la fuente y que vivía o se encontraba en la ventana o en la chimenea de la cabaña de la reina, siempre observaba la tristeza inmensa de la reina y le cantaba a ver si podía alegrarla con bonitas canciones que le silbaba al oído cuando ella se ponía en la ventana a contemplar el sol y los árboles al final del bosque, pero no había manera no se alegraba con nada, el cansado de intentarlo se lo contó al sapo que en realidad era el príncipe y el desde que le dijo eso más se empeño en tener confianza con el príncipe y contarle todo lo que le ocurría se hicieron muy buenos amigos. Pero el príncipe no se dio cuenta de que era su amada hasta que un día decidió el pájaro hacer que la princesa lo siguiera y fuera hasta la fuente donde se encontraba el sapo, entonces el al ver aquella melena rubia y esos ojos verdes, y su piel blanca como la nieve supo que era ella. La princesa fue unas cuantas veces pero el príncipe un día contento como siempre por su visita, salio del agua y se apoyo en la barandilla de la fuente, pero al alzar la vista a lo lejos vi a un joven muchacho de cabellos negros como el carbón y de piel clara como la harina, y ojos negros donde se podía perderse en la oscuridad. El pensaba que era un amigo pero observo que le daba un beso en la mejilla y que iban de la mano caminando hacia el final del bosque. Desde entonces ya no volvió a ser nada igual, ella seguía visitando la fuente, pero el sapo desde que veía que se acercaba ya no volvía a salir se escondía debajo de las ancas, y escuchaba como lo llamaba pero el no le hacia caso, ella cansada derramo una lagrima y no volvió a ir al bosque, el después de lo años se arrepintió pero el de todas maneras sabia que no importaba que no volviera nunca porque que podía decirle o demostrarle su amor si era un sapo, jamás se creería su historia y mucho menos lo iba a querer. Pasaron los años y el no se había acordado de ella hasta que la princesa le contó la historia. Fiona se estaba enamorando de el príncipe y el de ella atrás quedaba Sherk, ella todavía no lo había olvidado del todo pero ya no lo miraba con los mismos ojos con aquella dulzura ingenua de antes, ahora tenía odio y decepción en su mirada. El ogro no pensó en buscar a Fiona porque sabía que no podría mirarla con aquel aspecto y como le explicaría la historia no sabia que hacer y tampoco como ella iba a reaccionar, a si que decidió ir a buscar a la hechicera y darle fin a está historia. Fiona pensaba que Sherk se había ido muy lejos de donde ella estaba, no sabia la razón pero eso es lo que pensaba. El decidido a terminar con la maléfica hechicera fue a los dominios de su castillo, le fue muy difícil entrar en el pero al final despistando a los súbditos de la malvada bruja consiguió acceder a los aposentos donde se encontraba, mirando por su bola de cristal lo que hacían sus victimas. El sigilosamente la amenazo con un cuchillo en el cuello diciéndole que le quitara aquel maleficio de encima, ella le contesto que solo con su muerte podría acabar con el y ella solo moriría llevándoselo a el consigo. El intento cortarla con el arma pero ella con su magia hizo que no llegara el arma hasta ella, la disputa termino por desgracia con los dos muertos, Sherk por un hechizo mortal que le lanzo la hechicera en su último minuto de vida como venganza, el callo después de ella no tardo más de cinco minutos. Fiona nunca conocería la verdad puesto que nadie que la conociera quedaba con vida o al menos eso creía, ella decidió unir su vida a la del príncipe porque el ya había obtenido información de que era de su familia y de la reina y no fueron noticias de prosperidad ni de alegría. De esta historia con un feliz diferente solo se sabe que fueron muy felices y que de esa historia nacieron muchos pequeños monstruos adorables que podrían contarle la historia a las demás generaciones.


lunes, 1 de junio de 2009

Crea tus textos

Tras haber recibido múltiples peticiones de alumnos que quieren seguir escribiendo y leyendo a otros compañeros, me complace comunicarte que la web de ¡Crea tus textos! permanecerá abierta a la participación hasta el próximo 12 de junio.

Además os propongo, a ti y a tus alumnos, nuevos recursos y retos para esta recta final del curso:

- Taller de compositores:
“Ningún final de curso se puede concebir sin música. ¡Es el momento de que te conviertas en compositor! Escoge tu canción favorita y personalízala con tu propia letra. ¡No olvides indicar el título de la canción original para que todos los que la lean sepan el ritmo y la puedan cantar!”.

También encontraréis nuevos textos iniciales que los chicos y chicas podrán finalizar en: Taller de poetas , Taller de guionistas y Taller de la Felicidad III

Recursos e ideas para los alumnos que no han publicado ningún texto:

- El túnel del tiempo:
“Has entrado en el túnel del tiempo, no podrás salir hasta que no te imagines en otro momento de la historia. ¡Puedes imaginarte en el pasado o en el futuro! Recuerda dejarlo sin finalizar para que otros jóvenes le den un final sorprendente. ¡Buen viaje!”

- Autobiografía:
“Siguiendo la metodología habitual del proyecto, describe en tu texto inicial, una anécdota personal más o menos divertida que te haya pasado y déjala sin finalizar. Este texto inicial terminará con la frase: “¿qué hubiera pasado si....?” y… ¡a ver qué creen que pasó otros compañeros! Seguro que recibes finales muy divertidos y sorprendentes.”


Habrá un premio para disfrutar del verano para el mejor texto que recibamos entre el 15 de mayo (fecha en que finalizó el concurso nacional de la segunda actividad de ¡Crea tus textos! del cual en breve anunciaremos los ganadores) y el 12 de junio.

¡Anímalos a escribir!

miércoles, 1 de abril de 2009

El espejo

Germán es un policía retirado del servicio tras disparar accidentalmente a su compañero Alex.Germán era incapaz de asimilar lo ocurrido ya que Alex y él habían compartido muchas cosas juntos y se sentía culpable por su muerte. Por eso, Germán se refugió en el alcohol y tenía frecuentes ataques de ira que le alejaron de su mujer, Estefanía, que aunque lo quería un montón decidió alejarse de él. Y de sus dos hijos, Edu y Silvia... Germán se tuvo que ir a vivir con su hermana ya que no le quedaba más nadie. Pasado un tiempo Germán consigue un nuevo trabajo de vigilante nocturno de unos grandes almacenes destruidos tras un espectacular incendio que cobró muchas vidas inocentes. Una noche mientras hacía la ronda entre chamuscados restos de los almacenes vio algo siniestro en los espejos que adornaban sus paredes. En un inmenso cristal se reflejaban unas imágenes terroríficas del pasado que inquietaron bastante a Germán.Los espejos a demás de proyectar terribles imágenes también podían manipular la realidad. Desde que Germán empezó a trabajar allí empezaron a ocurrir cosas muy extrañas…Un día la hermana de Germán se encontraba en su habitación, estaba peinándose cuando de repente se le calló el espejo que tenía entre sus manos. Lo recogió, y se quedo mirándolo fijamente, no estaba roto pero veía algo raro en él. Al momento apareció un extraño reflejo de una mujer en el espejo pero no era el de ella… Ella se quedó paralizada, no sabía lo que hacer… De repente el reflejo coge un trozo de cristal y se empieza a ver una imagen escalofriante, el reflejo que aparecía en el espejo se estaba cortando el cuello y ella estaba sintiendo el dolor de lo que ese reflejo estaba haciendo. A las horas llegó Germán a la casa y se quedó extrañado al ver a la policía y a uno de sus vecinos allí. Germán desesperado empieza a llamar a gritos a su hermana intentando entrar en la habitación pero no lo dejaban entrar, entre tanto jaleo consiguió entrar y vio a su hermana tirada en el suelo. Germán no se creía que su hermana estuviera muerta…El tenía una extraña sensación de que los espejos tenían algo que ver con lo sucedido. Así que decidió ir a los almacenes donde trabajaba, se acercó hacia el espejo más grande que había en la sala y se quedó mirándolo fijamente, habían unas marcas en los espejos, eran las marcas de unas manos. Como si hubiera alguien al otro lado de ese espejo, quizás pidiéndole ayuda... Germán se acerca y pone su mano en el espejo. De repente del espejo sale una mano que lo coge y lo lleva a otra dimensión. Germán se encontraba en el mismo lugar donde estaba pero el almacén estaba en buen estado y esta vez había mucha gente. Era el centro comercial que se quemó hace ya varios años… Germán se quedó asombrado al ver en que estado estaban esos almacenes antes, y como estaban ahora. De repente Germán fija la mirada en un hombre alto y extraño con algo en la mano. Pasado unos minutos se escucha una gran explosión y un montón de gritos, Germán no entendía nada de lo que estaba pasando. El centro comercial se estaba derrumbando y el sospechaba que tenia algo que ver aquel hombre un tanto extraño... Había mucha gente herida tirada en el suelo. Las dos o tres personas que se podían sostener en pie intentaron salir pero aquello en segundos se vino abajo y no pudieron hacer nada. Germán estaba muy asustado, no se creía lo que estaba viendo. En el lugar donde estaba trabajando había muerto un montón de gente…Pasados unos segundos vuelve a aparecer donde se encontraba al principio, frente aquel enorme espejo. Germán se quedó mirándolo muy detenidamente, y empiezan a aparecer unas letras en él. Se veía muy borroso pero aun así consiguió leer algo de lo que aparecía escrito. Ponía: Joe Strummer. Él se imaginaba que lo que habían detrás de los espejos estaban buscando al que les había hecho todo aquello. Germán decide buscar información sobre aquel hombre. Al principio no encontró nada pero al final consiguió una pequeña información en el hospital de su ciudad. Encontró unos papeles de hace un par de años que ponía donde vivía y poco mas.Joe Strummer vivía en Baldwin.Germán no se lo pensó dos veces y fue hacia allí a ver que encontraba. Cuando llegó vio una casa enorme, la que debería ser la casa de aquel tal Joe Strummer. Tocó y salió una mujer de unos 52 años. Germán preguntó que si ay vivía un hombre llamado Joe Strummer, ella pregunto que para que lo estaba buscando, y bajando el tono de voz dijo que a él no le gustaban mucho las visitas. Germán le dijo que era muy importante lo que le iba a decir y que tenía que hablar con él. La mujer se queda callada unos segundos y finalmente le dejó pasar.Germán entró a la casa y la mujer lo llevo hasta el salón y le dijo que esperara allí que iba a buscar a su marido. Germán observando cada detalle de la casa, se quedó un poco extrañado al ver que no había ningún espejo decorando las paredes… Al cabo de unos minutos aparece un hombre de unos 58 años, era Joe Strummer. Aquel hombre se quedó un poco asustado al ver que lo estaban buscando. Germán le contó todo lo que le había pasado y lo de la muerte de su hermana. Aquel hombre dijo que no quería hablar de aquello que se marchara y que no volviera nunca más por allí. Germán le insistió, tenía que llevarse a aquel hombre para que los espejos no le siguieran haciendo daño a su familia. Germán le enseñó una foto de su familia, aquel hombre se quedo callado unos minutos y por fin terminó diciendo entre palabras entrecortadas que estaba muy arrepentido por lo que había echo y que lo iba a ayudar.Los dos se dirigieron a los grandes almacenes, Joe estaba muy asustado pero estaba decidido a lo que iba a hacer, el no quería que por su culpa, los espejos mataran a gente inocente, como había echo él hace ya varios años. Aquel hombre a pesar del estado de los almacenes recordaba cada rincón de todo aquello. Se dirigió a una pequeña sala donde había una silla en el medio y alrededor un montón de espejos. Joe decidido a lo que iba a hacer se acercó a la silla y se sentó. Pasado unos minutos se empiezan a escuchar un montón de gritos y marcas de manos en los espejos. Germán dio unos pasos para atrás. De repente se escucha una gran explosión y todos los espejos se empiezan a romper. Germán no entendía nada, pero todo aquello se estaba cayendo a pedazos y tenía que salir de allí lo antes posible antes de que se derrumbara.Cuando Germán estaba apunto de salir de allí le cayeron un montón de piedras encima…
Parecía que todo había acabado…
Pero de repente Germán despertó. Apareció al lado de los grandes almacenes que supuestamente se habían venido abajo. Germán no tenía ningún rasguño, ahora entendía aun menos, no sabia que hacia allí si hace unos segundos le habían caído un montón de piedras encima y no se podía mover.Parecía que todo aquello fue una pesadilla pero él en verdad sabía que no era así…

lunes, 30 de marzo de 2009

Una historia muy triste

"Por una vez no pasa nada..." Sus palabras resonaban en mi mente, hundí de nuevo el rostro en mis manos mientras me caían de nuevo las lágrimas. No me lo creía, mi mejor amiga desde que apenas teníamos uso de razón estaba ahora entre la vida y la muerte. Volví a recordar nuestra discusión de anoche, todo parecía ahora tan lejano... Mi casa, ella diciéndome que fuéramos a la fiesta, yo diciéndole que no, que estaba cansada, pero como de costumbre acabó convenciéndome de que fuéramos. Accedí porque la conozco, y sabía que verdaderamente le hacía ilusión ir a esa fiesta, la había invitado ese chico que ocupaba toda su mente. Pero el problema fue cuando llegamos, no era la clase de fiesta que yo esperaba encontrarme. Todo el mundo consumía substancias ilegales y todo tipo de cosas. "Vamonos de aquí ahora mismo" - le dije, pero ella no quería y por más que insistí no hubo manera, de modo que nos quedamos. Me prometí a mi misma que la vigilaría, pues sé como es, y sabía que si la dejaba sola podría acabar cometiendo cualquier locura de esas que tanto le gustan. De pronto alguien me tocó la espalda, me giré y era mi vecino, me paré a saludarle y cuando me di cuenta Brenda ya no estaba a mi lado. "¡Brenda!" - le grité, pero nadie contestaba, aunque había bastantes posibilidades de que no me hubiera oído, la música estaba muy alta. Estaba empezando a buscarla cuando vi a lo lejos un montón de personas alrededor de alguien, y cuando vi su pelo rojo en el suelo se me vino el mundo encima. Llamé rápidamente a la ambulancia, y aquí estoy yo, sentada, en una sala fría, pensando que a lo mejor esto le ha costado la vida.



Estaba muy preocupada, horas mas tarde me dieron noticias de Brenda me esperaba lo peor, me dijeron que estaba en coma muy grave y que todo gracias a que se había pinchado heroína. Me lo imaginaba por todo lo que había visto en la fiesta, una hora después llamé a su madre para comunicarle lo que le había pasado, no podía dejar de llorar, no articulaba ni una palabra le dije que se tranquilizara, unos minutos después estaba más tranquila -le dije, que estaba en el hospital general de la palma. Tardo en llegar porque vivía muy lejos pero ya estaba allí. Fue a hablar con el medico para ver como seguía su hija, hablaron y el le dijo que había una leve mejoría. Pues pasaron unos días y Brenda se iba recuperando poco a poco.

martes, 3 de marzo de 2009

Amores en tiempos medievales


Volvía el caballero de la batalla. Había llevado seiscientos soldados y solo habían regresado doscientos. La princesa estaba esperando a que llegara su amor. Los familiares de los soldados esperaban su llegada, pero no llegaron todos. La princesa estaba en el balcón, observando a su soldado.
Llegó la noche y el soldado apareció por el balcón, miró por la ventanilla de la puerta y vio que estaba el prometido de la princesa. Esperó, cuando se fue, entró. La princesa se alegró de verlo porque había esperado mucho. El soldado, Manuel, le preguntó a la princesa, Antonieta, que cuándo le iba a decir a sus padres que no se casaba con Mateo, su prometido.
De pronto tocaron la puerta, Manuel se escondió debajo de la cama. Era la sirvienta, le había traído la cena. Manuel tenía hambre y comió un poco de la cena de Antonieta.
Llegó el padre de Antonieta, Anthony, entró sin tocar y pilló a Manuel, Antonieta se sorprendió y fingió estar peleando con Manuel por una joya. Anthony no la creyó y la iba a echar del castillo, pero Manuel discutió con Anthony para que no echara a Antonieta. Manuel fue a prisión pero Antonieta lo sacó sobornando a uno de los guardias. Manuel estuvo seis meses encerrado, pues era el tiempo que tenía que estar en prisión.
Después de seis meses, Manuel decidió salir, había quedado con Antonieta, en el bosque que había a un par de metros de su casa. Estaban planeando escaparse. Antonieta le tenía que decir a sus padres que no se iba a casar con Mateo y escaparse. Al llegar al castillo, Anthony le dijo a Antonieta que ya sabía lo que le iba a decir, pues le había puesto un vigilante. Antonieta quiso escapar pero no pudo porque detrás tenía a su vigilante.
Llegaron tiempos de guerra, los soldados se tenían que ir pero tenían que llegar los soldados que habían enviado de un país cercano y amigo del rey. Llegaron a las pocas horas y salieron en sus caballos rumbo a la ciudad enemiga. Tardaron unas pocas semanas en llegar.
Nada más llegar, empezó la batalla. Tardaron dos horas en derrotar a los mongoles. Habían conquistado Mongolia. Construyeron un pequeño castillo en tres meses. Era para Antonieta, Anthony había decidido casarla con Mateo.
En una semana llegaron los soldados, Antonieta estaba en la ventana de su cuarto, buscó a Manuel pero no lo encontró, lo habían matado. Pronto llegaría el día de la boda de Antonieta con Mateo y le estaban haciendo el vestido. Cada semana tenían que hacerlo más estrecho porque Antonieta apenas comía y cada vez estaba más delgada.
Llegó el día de la boda y en una hora tenían que hacerle un cinturón para que le quedara bien el vestido. Al terminar la ceremonia, Antonieta se las apañó para meter veneno en la copa de su recién esposo, pero Mateo se dio cuenta y no se bebió el vino.
Antonieta se estaba volviendo loca, no podía olvidar a Manuel y no soportaba a Mateo. El castillo que habían construido para Antonieta y Mateo, iba a ser solo para Antonieta porque había matado a Mateo y su locura cada vez iba a más. Odiaba a su padre pero no podía hacer nada, la tenían vigilada. Antonieta empezó a pensar, decidió relajarse para que le bajaran la guardia. Todo pasó como ella pensaba. Cuando le bajaron la guardia, ella aprovechó y se escapó. Salió corriendo y se refugió en el gran agujero de un gran árbol que estaba lejos de su castillo. Decidió dormir unas cuantas horas, pues se había escapado de día y para poder seguir tenía que ser de noche. Eran ya más de las dos de la madrugada cuando decidió salir. Cuando salió, empezó a correr, tenía miedo de que la pillaran. En su camino, encontró un caballo pero no llegó muy lejos, el caballo estaba enfermo y se murió cuando Antonieta estaba durmiendo. Cuando se despertó y vio que el caballo estaba muerto ni siquiera se paró a pensar en que hacer, empezó a caminar. Llegó a un país desconocido. Mató al gobernador y pronto empezó a gobernar ella y a entrenar a sus soldados.
Estaba encerrada en su cuarto y decidió, tras pensarlo una y otra vez, matar a su padre. Al día siguiente, comunicó a los soldados que iban a partir dentro de muy poco tiempo. Los soldados dedicaron ese tiempo a entrenar. A los dos días salieron hacia el país de la gobernadora, como la llamaban ellos. Tardaron varias semanas en llegar. Cuando llegaron, fueron directos a donde vivía el rey y lo amarraron para que la gobernadora decidiera qué iba a hacer. Encontraron a la reina y la llevaron a donde estaba la gobernadora, y allí se quedaron las dos hablando. La reina le contó que el rey la tenía encerrada porque decía que ella era la culpable de que Antonieta se hubiera escapado. Magdalena Matilda, la madre de Antonieta tenía moratones por los brazos, decía que Anthony la maltrataba. Magdalena Matilda no había reconocido a Antonieta.
Antonieta, llena de furia salió corriendo hasta donde tenían encerrado al padre. Cuando lo vio le dio pena pero pensó que si lo encerraba, lo tenía a pan y agua y le pegaba iba a pagar lo que le había hecho a ella y a su madre.
Antonieta mandó a los soldados a que se fueran a buscar sus pertenencias porque a partir de ese día, todos se iban a quedar allí y tenían que convivir con los soldados que tenía su padre. Los soldados salieron a las cinco de la mañana y en tres semanas llegaron a sus casas, empezaron a empacar con gran rapidez y salieron hacia Rusia, donde la gobernadora tenía su castillo. Tardaron otras tres semanas en llegar a Rusia.
Al principio se le asignaron cuartos en el castillo, pero la reina mandó a hacer casas para ellos, les dio la libertad de hacerla como ellos quisieran. Los soldados tenían tanta prisa por acabar que apenas dormían. Cuando tuvieron terminadas sus casas, empezaron la mudanza.
Un día, llegó Abraham, el vigilante que le había puesto Anthony a Antonieta antes de que se escapara. Tuvieron una larga charla, pues él era su mejor amigo en esos tiempos. Antonieta no entendía por qué su mejor amigo la había traicionado. Abraham le dijo que fue porque el, en esos tiempos, estaba enamorado de ella y Anthony le prometió que si la vigilaba, mataba a Mateo y él se casaría con Antonieta.
Antonieta salió enfurecida hacia donde estaba su padre y le reprochó todo lo que le había hecho sufrir. Mandó llamar a uno de sus mejores soldados y mandó matar a su padre.
Antonieta fue a donde estaba su madre, y le contó que ella era su hija, que se había escapado para no seguir sufriendo, pero el llegar y verla a ella toda amoratada le dolía más que diez años de castigo para ella.
Magdalena Matilda le dijo a Antonieta que soltara a Anthony, pero ella le dijo que lo había mandado matar. Magdalena Matilda estaba triste porque al fin y al cabo eran muchos años de matrimonio. Antonieta le dijo a su madre que no llorara, que Anthony no se merecía ni una sola de sus lágrimas y así lo hizo. Por fin podía respirar, pues ya no tenía que estar aterrorizada esperando a que llegara y le diera otra paliza sin razón, solo porque a él le daba la gana.
Antonieta acabó olvidando a Manuel y se casó con Abraham. Magdalena Matilda se casó con uno de los soldados más viejos y ya retirados.
Ya no se les podía llamar soldados porque después de la muerte de Anthony, se acabaron las guerras, ya no había combates.
A los cinco años de haberse casado Antonieta con Abraham, murieron Magdalena Matilda y su marido. A Antonieta le costó recuperarse de la muerte de su madre, pero gracias a Abraham había conseguido superarlo.

El espejo absorbió mi luz






(Le comunico que la historia tiene términos disparatados e incorrectos en la lengua española, no se cabreen si aparecen nombres de personas reales y por favor le recomendamos por su propio bien, que no intente buscarle lógica a este cuento).


Ya salio Sol, y pegando dos gritos nos despertó a todos, así fue como empezó el día en casa de los Runguinfor, hoy era el día en que nos íbamos a comprar el espejo principal de la casa porque Pirule Tuny (mi prima) no podía estar un día sin mirarse al espejo, era una gran maldición para ella, era algo que la pobre no podía soportar, así que como cualquier día decidimos ir al centro comercial Machupichu para hacer algunas cosas y de paso comprar un maldito espejo.
Cuando desperté aquel día me halle en el suelo, aquello era penoso me había caído de la cama y había seguido dormida tan pancha, me levante y decidí vestirme antes que nadie, porque si no, luego me tocaba tener que vestirme en el coche, y eso es algo un tanto incomodo.
Al bajar estaba todo el mundo desayunando, mi tía, que es media brujilla, es decir, que sabe sobre cosas paranormales y hace magia y conjuros y cosas así, luego está Aarón, el chico que deja media hora la lache en el microondas porque dice que le gusta bien tostada y César (su hermano), Joel,(mi primo) un poco medio cabra, Ainoa, Diana, (las típicas amiguitas) y Pirule Tuny y Sorondongue, que son divinos de la muerte, o sea .Tú tenías que imaginarte como era comer con ellos, aquello era un caso y lo demás son coñerías.
Teníamos que estar a las seis y media de la mañana en el centro comercial para hacer cola, aquello era lo que esta de moda ahora.

Y bueno no voy a contar lo que ocurrió en el centro comercial solo diré que Joel rompió, como siempre una figura, porque el lo vale y tuvimos que salir disimuladamente de aquella tienda para no llamar la atención, cosa que no logremos y tuvimos que desfilar vestidos de payasos y cantando una feliz canción para saldar la deuda.
El espejo que habíamos comprado era muy grande, creo que Pirule se había pasado con las dimensiones, y cuando lleguemos a casa tuvimos que cortarlo en trozos y colocarlos, el más grande en el salón y el más pequeño en el jardín, para que la gente se pudiera arreglar antes de llamar a la puerta.
Cansados de tan trabajoso día, nos acaparamos en el sillón, y a los tres minutos llegaba mi tía, con su coche descapotable
- Hola chicos, ¿habéis comprado ya el espejo? –
- Sí, y la verdad, creo que hemos comprado demasiado espejo - contesta Diana
- Sí ya, he podido arreglarme estos pelos en el jardín, cosa que no podía hacer antes, déjenme mirar el espejo del salón, tengo que inspeccionarlo-
Mi tía, se quedó largo rato tendido, mirando aquel espejo, hasta que Aarón dijo
- Tuvimos que comprar ese espejo, porque era el único que conseguimos que Joel no rompiera.
- Heeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee – salta Joel –solo había sido una figura –
- Déjenlo ya chicos, este espejo tiene algo que no me acaba de convencer, me recuerda a uno... chicos, no os miréis en el espejo por la noche, no vaya a ser lo que yo digo -
- ¡QUÉ!, Y NO PODRÉ MIRARME EN EL ESPEJO POR LA NOCHE – salto y de que manera, Pirule.
- Bueno chicos, sí, y qué pasa por eso, acaso te vas a morir – seguía diciendo tía.
- Pero imagínate, y si llama alguien por la noche y pinta que yo no me arreglado, voy a darle la bienvenida al invitado con los pelos como una bruja – Pirule Tuny seguía hablando.
Nosotros como veíamos que Pirule no paraba de hablar, tuvimos que llevarla a su cuarto entre sus bullicios y gritos.
Era por la noche, y todo el mundo se encontraba en su cuarto, unos durmiendo y otros…, bueno otros no dormían. Yo, era de las que dormía, pero por poco tiempo, porque luego me desperté sobresaltada, había soñado con una pantalla negra en la que había escrito en letras rojas, “tienes sed, despiérnese y haga el favor de beber agua” y evidentemente me desperté y bueno me hice caso y fui a beber agua a la cocina. Para ir a la cocina había que bajar al piso de abajo y pasar por el salón donde se encontraba el espejo, que estaba tapado con una mantita para evitar accidentes de mirarse sin querer en el espejo por la noche, pero yo al bajar y como no encendí la luz y tengo mucha buena suerte, me resbalé, me caí al suelo de culo y antes de que el espejo se cayera yo hice una magnifica maniobra en la que cogí el espejo antes de que tocase el suelo pero la mantita no resistió la fuerza de la gravedad y se cayó, y entonces…no pasó nada, bueno eso creía yo, porque como no veía nada ya que estaba todo oscuro, fui a la cocina, bebí agua y me volví acostar.
A la mañana siguiente, me levante chachi y temprano y bajé a desayunar con los chicos pero resultó que nadie se daba cuenta de que estaba allí y cuando decía algo le gente preguntaba pero ¿Zirtaeb, eres tú?, ¿dónde estás? Aquello era rarísimo y pensé ¿Qué me pudo haber pasado? Pero como no era de extrañar mi tía tenía una respuesta para todo y dijo:
- Ves, yo lo sabía, el espejo absorbió tu luz y ahora no te puede ver nadie –
- jajaja, Zirtaeb ¿Qué hiciste con el espejo? – dijo entre risas Diana
Y Ainoa por seguir el royo dijo – Zirtaeb, si me quedo sin ti que haré, guaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa guaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa
- Yo sé lo que debes hacer si quieres recuperar tu luz – contestó de repente mi tía
- A, sí, ¿y cómo?, porque no me voy a quedar así para el resto de mi vida -
- Pues no estaría nada mal - tenía que decir Joel
- Si quieres recuperar tu luz debes ir al mundo del espejo a reclamarla –
- Tía ¿no has pensado en ser escritora, dices muchas bobadas, a lo mejor va y se te da bien? - dijo Sorondongue
- Una vez escribí un libro y tuvo su éxito, no te creas (omitimos esta parte por motivos de seguridad y para no aburrir un poquito más al personal, pero para que no os quedéis con la intriga, le daremos un resumen de lo que ocurrió “bla blaabla blablabla bla bla bla blaaaaaaaaaaaaaaabla…”) ya era por la noche y yo seguía esperando a que mi tía dejara de andarse por las ramas y me contase como iba yo a recuperar mi luz, pero estaba pidiendo mucho y tuve que esperar hasta mañana, si sigo viviendo aquí y no me ha dado algo es porque Dios es grande, o al menos eso creo.
Ya era por la mañana y para salir corriendo para ser yo la primera que hablase con mi tía, tuve que comerme por lo menos 3 paredes, y ese no era precisamente el desayuno que yo tenía previsto para aquel día.
-TIA, dime rápido y corriendo como puedo recuperar mi luz
Maldita sea en la hora en la que dije eso y ella va y me hace caso, salimos hacer footing y mientras corríamos me contó rapidito como podía recuperar mi luz, no sé yo si eso es originalidad o un poco de ganas de tomarme el pelo, pero el caso es que por fin me lo había dicho. La dejé corriendo, y fui a recuperar lo que era mío, el espejo que estaba en el salón había absorbido mi luz y ahora yo podía atravesarlo.
Para recuperarla, mi tía me había dicho que aquel espejo era una especie de puerta, al principio este tipo de espejos eran inofensivos pero se cuenta que un niño que pasó por la noche por un espejo de este tipo, lo acabó rompiendo y desde entonces no se volvió a saber nada de aquel niño, se dice que en aquella noche todos los espejos quedaron malditos, de ahí viene “si rompes un espejo 7 años de mala suerte”, desde aquella noche, mucha gente perdía la luz por la noche cuando se reflejaban en ellos, y luego conseguían traspasarlo pero no podían volver hasta que la recuperasen, por eso muchos se quedan en el espejo, dispuestos a hacer lo que haga falta para conseguir una y poder salir de allí, algo parecido a lo que le había pasado a aquel niño. Ese espejo se había convertido en un absorbedor de luces humanas por la noche, y las guardaba luego en su mundo, si iba a atravesarlo tenía que estar segura de lo que estaba haciendo, y así fue, decidí atravesarlo aquella misma noche.
Me desperté a las 3 de la madrugada y bajé las escaleras, me sentía como un astronauta antes de emprender su vuelo, la diferencia era que yo estaba como un flan “de temblado, me refiero”.
9…8…7…6…5…4…3…2…1…000000, que bonita cifra había sido en euros si no tuviese “…” y fueran míos, pero en fin, había entrado en aquel lugar y solo puedo decir que no vi nada, solo escuché muchas voces que me daban la bienvenida, y me guiaron hacia una especie de puerta, al abrirla vi … vi … un teléfono inalámbrico, ejem, bueno un teléfono, yo me esperaba, no sé otra cosa, pero un teléfono esta bien sí, sí , muy bien, y haber si funciona, espera que es esto, el teléfono tiene un cartel donde pone Funciona, esto que es, el teléfono de la empresa de Pascual, vale, está bien, es normal a menudo se ven teléfonos, pero que digo, me estoy enrollando cada vez más.
RING GRIN FIRRIN TUTITTRBYRooooooooorrrrrrrrrrrrrrrr, bueno supongamos que es así como suena un teléfono, menudo dolor de cabeza, y lo cogí:
- Y si dígame, al habla alguien –
- Somos de la compañía, A mí que me importa, díganos en que podemos servirle, y le serviremos un café
- Servirla, servirnos, (el interlocutor lo flipaba y le seguí la corriente) somos Pepita y Chúfica, venimos al mundo del espejo para comprar un producto, que solo se vende aquí, ¿nos podría ayudar y decir donde podemos encontrarlo?
- Y a mí que me importa – y colgó
Bueno, era de esperar, mi tía me había dicho que la gente de aquí no era mucho de ayudar.
Paso el tiempo y empezó a escucharse un ruido, mire detrás y detrás de mi espalda estaba apareciendo una puerta, que impredecible aquello dentro de poco me crecería encima, y bueno como era de esperar abrí aquella puerta y me encontré encima de un paisaje un poco extraño, estaba en Barlovento pero parecía mas bien una mezcla entre un desierto del Sahara y el salvaje oeste, y me encontré a Estefanía que iba con un trapo en la cabeza, y me dijo que se iba al Roque de los Muchachos porque allí ya no había nada que hacer. Y la siguiente conversación que tuve con ella fue esta:
- Estefa, tu por aquí
- Si, me largo de aquí, porque francamente no sé que me importa estar aquí
- A, a, ¿en qué trabajas aquí?, ¿en teléfonos que sirven café?
- No, que va, yo trabajo en carteles donde hay que escribir funciona, pero sabes qué, no me es rentable, así que adiós, me despido de ti y me voy. (verdad te suena ya ya lo se, es de Julieta Venegas pero es que algunas de sus letras son como bombazos, que quieres que te diga).
Pues ya ven, aquí solamente se trabaja en eso, en escribir carteles con palabras como funciona, en elabora los teléfonos, en servir el café, en encargarse de vigilarlo todo, el de la organización, y el entupido que habla al otro lado del teléfono. Y si Barlovento por las calles traseras estaba plagado de gente, que hacia todo eso, y al acercarme al interlocutor para ver quien era aquel gracioso con el que había hablado por teléfono me di cuenta de que era Joel
- hola Zirtaeb, que tal por aquí, eh –
- pues ya vez, buscando mi sombra, no como otros que se encargan de fastidiar, y ¿qué haces tu aquí? por cierto
- bueno digamos que, yo tengo mis contactos y conocía el lugar antes de entrar aquí, sabía lo que iba a pasar y por eso quise fastidiarte…
- ¿Qué?
- somos el espejo y nos encargamos de supervisar de que no toda la gente se vea bien cuando se mire en el, y de que algunos tengan que entrar para recuperar su luz, como es tu caso, ya vez, aquí yo soy el jefe
- vale Joel lo que tu digas, quiero mi luz, escuchas
- Zirtaeb, ¿que dices?
- Quiero mi som… ños que eficaz es esto, digo quiero mi luz y ya la tengo
- Tu luz, que tiene que ver ir al centro Machupichu, con tu luz
Sabia lo que estaba ocurriendo, me había quedado dormida, antes de ir al centro comercial, Joel iba a ver lo que era bueno
- ¿Te ocurre algo? Zirtaeb
- No, que va, y tú tampoco debes estarlo, no vas a romper nada.
- ¿Eh? Estas muy rara tú
- No, que va, quizás solamente rompas un espejo.


Eran las 7:30




Eran las 7:30 de la mañana y sonaba el despertador, me tenía que levantar para ir al instituto pero no tenía ganas y tenía que ir al trabajo por lo que me tuve que levantar. Fui al baño y volví a seguí durmiendo un poco más. A los diez minutos vino mi madre a mi cuarto diciéndome que me levantara que ella se mi cuarto para cambiarme cuando noté algo raro en el espejo como una sombra, pero yo como soy algo pasota pasé del tema y pensé que sería una tontería. Me vestí corriendo y no desayune, me fui rápido de mi casa porque sino iba a llegar tarde como me pasa habitualmente.Llegaron las 2 de la tarde y ya tenía que regresar a casa, mi amigo Julián me dijo de ir a mi casa para estudiar los dos juntos, yo no quería estudiar pero cedí.Nos pusimos en el salón a estudiar aunque más bien el que estudiaba era el, yo tenía ganas de ir al baño así que fui y cuando me iba a lavar las manos vi otro reflejo en el espejo como de de una cara con una expresión aterrorizada, pensé que era producto de mi imaginación, así que me fui al salón de nuevo, pero algo me aturdía, pero quería creer que aquello no era verdad. Cuando Julián se fue decidí volverme a poner delante del espejo, no sentía miedo de lo que me podría pasar, no me podía quedar con la duda de si era mi imaginación o no. Me puse delante del espejo fue cuando no vi mi que no había reflejo me quede muy confundida, pero a los segundos note que el espejo me absorbía no me lo podía ni creer, cuando me di cuenta parecía que yo estaba en otro lugar, no entendí nada, era como una empresa, donde había mucha gente trabajando pero parecía que nadie me veía porque todo el mundo pasaba de largo, es como si yo lo estuviera viendo pero de otro lugar, vi un calendario colgado en la pared y sin quererlo miré la fecha ponía 10 de enero de 1959, pero si estamos en el 2009 pensé, ahí fue cuando pensé que alo mejor estaba en el pasado que el espejo era algo como una máquina del tiempo y acerté aunque no del todo…Fue cuando de repente parecía que la empresa empezaba a arder y la gente intentaba salir pero las puertas estaban cerradas, parecía que alguien les había tendido una trampa y los quería matar... Yo estaba viendo como ellos sufrían, fue muy traumático para mi, al rato note que algo me volvía a absorber y fue cuando volví a casa, allí en mi casa me puse a plantearme muchas preguntas, ¿Por qué yo veía eso?, ¿Cómo podía ser que a través del espejo hubiera una especie de máquina del tiempo?... Eran muchas preguntas sin respuestas.A la hora llegó mi madre y al notarme rara me preguntó que me pasaba pero estaba claro que no le podía contar lo que me había pasado, me tomaría por una loca… Fue cuando se me ocurrió preguntarle si sabía de algún accidente en el año 1959 pero me dijo que ella cuando eso no había nacido que le preguntara a mi abuelo, yo hacía tiempo que no veía a mi abuelo desde que mi abuela había muerto mi abuelo se había distanciado mucho, quiso que lo metieran en un asilo porque decía que no nos quería molestar, y nosotras al no tener casi tiempo lo íbamos a visitar una ves al mes.Decidí ir a verlo para preguntarle lo del accidente, así que cogí el autobús y me fui a verlo.Cuando llegué me lo encontré en el sillón viendo la tele y cuando me vio se levantó a recibirme, me dijo que le parecía raro que yo estuviera allí porque no era sábado y yo para no andarme con muchos rodeos le pregunte lo del accidente, se quedó asombrado cuando se lo pregunté y me dijo asustado que no quería hablar del tema me quede en silencio pensando en el por qué no quería mi abuelo hablar del tema. Le seguí insistiendo hasta que me dijo que no siguiera que era peligroso, le dije que por qué iba a ser peligroso hablar de ello… me terminó contando que si se hablaba de ese tema podrían aparecer caras en los espejos y por eso él no tenía espejos en su habitación. Pensé en que eso era imposible porque a mi se me aparecían antes de que yo hablara de ese tema. Le dije a mi abuelo que ya que habíamos empezado a hablar del tema debíamos terminar pero me contestó que sería peligroso para mi y le dije que ya se me habían aparecido caras en el espejo sin yo haber hablado del tema, y me dijo que podría ser porque yo vivía donde había ocurrido ese accidente. Ahí si que me asusté y me dijo que por eso no le gustaba ir a mi casa, que había intentado que mi madre y yo nos fuéramos de allí pero que mi madre pensaba que eso era una tontería, por lo que yo deducía que a mi madre no se le habían aparecido porque sino ya nos hubiéramos ido de mi casa. Le pregunté a mi abuelo que por qué se me aparecían a mi y no a mi madre pero el para eso no tuvo respuesta. Me terminó contando lo que había sucedido antes de que allí estuviera mi casa. Me contó que antes hubo una pequeña empresa y que se había quemado todo parece que alguien los había encerrado a todos allí dentro y lo había quemado todo, pero que no se supo nunca quien fue…Decidí volver a mi casa para ver si podría adentrarme de nuevo en el espejo y descubrir algo. Me despedí de mi abuelo y me fui a mi casa pensando por el camino sobre todo lo que me había dicho mi abuelo.
Cuando llegué a mi casa me encerré en mi cuarto, miré al espejo y se me apareció otra cara toda quemada como la de una niña, parecía que me intentaba decir algo pero no se le entendía nada, de repente vi como el espejo me absorbía y me encontraba de nuevo en aquella empresa, yo observaba todo, fue cuando vi al culpable de que se hubiera quemado todo, también vi como la niña que se me solía aparecer también se quemaba lo que no comprendí que podía hacer una niña en esa empresa… quise detenerlo pero no podía hacer nada, de repente estaba otra vez en mi cuarto, volví a mirar al espejo y se me volvió a aparecer esa niña, me hablaba y esta vez si se le entendía, me dijo que la ayudara a salir de ese espejo que toda la gente que había muerto en aquel accidente estaba allí atrapada, que el que había matado a aquella gente había sido su padre le pregunté que porque su padre había hecho eso y porque se me aparecía allí, me dijo que su padre se había vuelto loco por la muerte de su mujer y siempre le había echado la culpa a ella de su muerte por eso la había matado, y que solo yo podía vengar su muerte y la de aquellas personas que no tenían culpa, por unos segundos me quedé en silencio y pensé en como yo podría ayudarla, luego reaccioné y le pregunté, me contestó que conocía una persona que tenía las pruebas, era un policía que había sido chantajeado por su padre y había ocultado las pruebas lo que lo más seguro es que ese policía ya estuviera jubilado. Hice lo que pude, al final conseguí las pruebas delaté a ese policía y fueron a la cárcel el padre de la niña y el policía corrupto. La niña se me apareció por última vez y me dio las gracias, ahora por fin todas las almas de las personas que habían muerto allí serían libres y ella por fin podría estar con su madre, cosa que deseaba desde hacía muchos años.